La verdad no me ha pasado nada, nada como para escribir algo sobre un tema en especial ya que volví al colegio y no veo gran cosa, pero bueno podré quizá escribir como me siento, que está pasando por mi mente todos estos días, y así dar a conocer a todos los que leen mi blog como me siento, a lo mejor alguien se puede identificar con lo que escribo.
Son esas miradas, esas que te apuntan sin necesidad de decirte algo, aquellas que te atraviesan el alma, te dañan, te destruyen, pero que las emisoras de ellas no se dan cuenta el gran daño que causan en uno.
Yo no sé, será como me siento yo o será que eso está pasando en verdad pero en momentos así, son donde los amigos son importantes, los verdaderos eso sí. En los dos meses que han pasado he hecho nuevos amigos, y al parecer son de los que pocos hay, aquellos que te escuchan, te dan buenos consejos, algunos son directos, puede que duela, pero te hacen abrir los ojos, ver la realidad de las cosas. También te cuentan sus problemas, y tu puedes ayudarlos de la mejor manera posible.
Todos en esta vida hemos sido traicionados por un ‘’amigo’’, desgraciadamente nunca conoces a una persona por completo, siempre queda algo en una esquina que esperas conocer para darte cuenta que no es un buen amigo.
Debemos cuidar mucho a los verdaderos, esos que se preocupan por ti, son lo mejor que podemos tener en la vida, aparte de la familia, son como hermanos pero como nosotros los elegimos, son los adecuados para nosotros, por eso me siento muy bien con los amigos que he conseguido en estos meses, y también con los que ya tenía anteriormente, espero no perderlos nunca y todos sabemos que en el camino hay muchas dificultades, pero si es una amistad muy fuerte, nada ni nadie puede destruirla. No hay que dejarse influenciar por lo que diga alguien de tu amigo, si la amistad es real, la amistad perdura. Es mejor tener pocos amigos verdaderos, que un sin número de amigos falsos.
‘’ El auténtico valor de la amistad se deriva de lo difícil que es conseguirla y mantenerla’’

Muy buen artículo, Diego. Gracias por compartir lo que tu alma siente.
ResponderEliminarPor mi lado, debo decirte que primero apóyate en la familia, después en los amigos. La familia siempre velará por ti, como lo harán algunos pocos amigos de todos los que tengamos...
Cuida primero a tu familia y después a los amigos. En ese orden y serás feliz!!! =)